Hace unos días tuvimos la suerte de disfrutar de un viaje extraordinario a la región de Burdeos, una experiencia que giró en torno al vino, pero que fue mucho más que eso: paisajes únicos, pueblos con encanto, visitas exclusivas y una organización impecable gracias a la colaboración de los propietarios del Château d’Armajan des Ormes.

Château d’Armajan des Ormes.
Durante tres días, recorrimos algunas de las zonas vinícolas más emblemáticas del mundo, con un programa cuidadosamente diseñado que nos permitió descubrir la riqueza vitivinícola de Burdeos de una forma privilegiada.
Apenas llegamos, fuimos directos a Saint-Émilion, un pueblo que parece sacado de un cuento, con sus calles empedradas, bodegas centenarias y vistas sobre los viñedos. Por la tarde visitamos dos joyas de la zona: Château Pavie Macquin y Château Figeac, donde aprendimos sobre sus métodos de producción y, por supuesto, degustamos sus excepcionales vinos.

Château Pavie Macquin

Château Figeac
El segundo día nos llevó a la prestigiosa región del Médoc, conocida por sus grand crus. Visitamos tres bodegas emblemáticas: Château Lascombes, Château Cos d’Estournel y Château Pichon Longueville Comtesse de Lalande. Cada una nos ofreció una experiencia única, con recorridos por sus instalaciones, historias fascinantes y, por supuesto, catas memorables.

Château Lascombes

Château Cos d’Estournel

Château Pichon Longueville Comtesse de Lalande
La tarde la dedicamos a pasear y hacer algunas compras en Burdeos, una ciudad vibrante y llena de vida, perfecta para cerrar un día tan intenso.
El último día lo dedicamos a la región de Sauternes, famosa por sus vinos dulces. Allí visitamos el Château d’Armajan des Ormes, cuyos anfitriones fueron también nuestros organizadores y se esmeraron en hacernos sentir como en casa. Cerramos el recorrido con la visita al mítico Château d’Yquem, una experiencia simplemente inolvidable.

Château d’Yquem
Después de esta última parada, iniciamos el viaje de regreso al valle con el corazón (y el paladar) lleno de recuerdos.
Gracias a una organización impecable
No podemos cerrar este relato sin agradecer profundamente a la Familia Perromat, quienes diseñaron y cuidaron cada detalle del viaje. Nos hicieron sentir bienvenidos en todo momento, y gracias a ellos pudimos vivir experiencias auténticas, que sin duda quedarán grabadas en nuestra memoria.
Un viaje redondo, lleno de sabor, cultura y hospitalidad. ¡Ya estamos deseando repetir!
Château d’Armajan des Ormes
Château Pavie Macquin
Château Figeac
Château Lascombes
Château Cos d’Estournel
Château Pichon Longueville Comtesse de Lalande



























































